Utilización de anavenenos ofídicos en el tratamiento del cáncer y otras enfermedades crónicas.

 

Más de un centenar de autores, en todo el mundo, han escrito diversos trabajos sobre el uso terapéutico de los venenos ofídicos, en el tratamiento del cáncer, en el dolor, en la artrosis y en otras enfermedades crónicas. Se ha estudiado profundamente la composición de los venenos pero el trabajo sigue siendo dificultoso por tratarse de un material biológico cambiante. Esto es precisamente lo que provoca ciertas opiniones de rechazo al empleo de toxoides, anavenenos y a la técnica de combinación de fracciones como fue el caso del complejo crotoxina. Los anavenenos (venenos desnaturalizados) pasaron al olvido porque fueron desplazados por el desarrollo, el avance y la penetración de la moderna industria farmacéutica, como muchos otros medicamentos hoy tildados de antiguos. A comienzos del siglo pasado había una veintena de destacados profesionales que utilizaban estas preparaciones magistrales tanto en medicina humana como veterinaria. En la década 1930-1940 hubo grandes avances en ese campo. Supieron resolver la elección del veneno a emplear para las experiencias y tratamientos de los enfermos. Casi todos escribieron sus observaciones con detalles importantes en las historias clínicas de sus pacientes. Fueron constancias de casos tratados y mejorías obtenidas. Así, el veneno ofídico dio origen entonces a lo que el profesor Dr. Pedro Castro Escalada (UBA-Medicina) llamó la ofidioterapia. La publicación de su obra en 1935, titulada "Ofidioterapia" fue de un valor importantísimo en el tratamiento de enfermedades crónicas, principalmente en el cáncer con más de 60 casos diversos tratados. El Instituto Butantan (San Pablo-Brasil) y el Instituto "C.G.Malbrán"(Buenos Aires-Argentina) lo producían para entregar a pacientes con la indicación del caso. Muchos médicos de aquellos años trataban  con venenos de serpientes las jaquecas, las neuralgias, las hemorragias, los tumores, los cánceres, la epilepsia, la lepra, el epitelioma de laringe, la sarcomatosis interna abdominal, los carcinomas  prostático,  uterino y vulvar. Todo ello documentado oportunamente y publicado. Hoy se sabe mucho más. Las actividades fisiopatológicas fundamentales de los venenos ofídicos siguen siendo las mismas. Esto sugiere en primer lugar la elección del veneno, luego los elementos celulares son excitados, inhibidos o destruidos, según la dosis y la susceptibilidad receptora. La acción del veneno sobre las grasas es la base de sus efectos benéficos aprovechables. Los anavenenos son soluciones derivadas para el empleo terapéutico y experimental. Los antivenenos son sueros curativos específicos contra las picaduras directas de los ofidios y de otras especies ponzoñosas (arañas, alacranes). Los anavenenos tienen una acción local, analgésica y asintomática como es el caso del crotálico. El derivado bothrópico tiene una acción citolítica. En combinación actúan como analéptico antitumoral. En comparación con otros fármacos no provocan inflamación y su supresión brusca no determina ningún accidente. Actúan inmunológicamente. No existen contraindicaciones para su empleo. Las dosis deben ser progresivas hasta alcanzar un nivel que permita su evaluación y continuidad. Tampoco es un fracaso que las primeras aplicaciones no produzcan efectos; más tarde ejerce su acción. Actualmente, en el mundo, hay muchos profesionales que siguen tratando a sus pacientes con estas herramientas biológicas de distintas maneras.

Los venenos ofídicos atacan compuestos químicos y reacciones claves en los organismos animales y por extensión y similitud también en los humanos. En la composición de estos anavenenos permanece inalterable una enzima conocida como fosfolipasa A2 (PLA2) que parece ser la adjudicataria de la actividad antitumoral. Los resultados se observaron en distintos estudios científicos realizados últimamente en células tumorales en los cuales se comprobó que los venenos ofídicos aumentan la actividad de los macrófagos.

El efecto analgésico agregado resulta del  bajo peso molecular de algunos elementos de su composición. Desde hace casi 15 años venimos investigando el tema de los anavenenos ofídicos y también de la apitoxina (veneno de abejas) en colaboración con distintos profesionales. Desde entonces hemos presentado diversos trabajos sobre estos temas en congresos. En homenaje a todos quienes participaron  hasta hoy en ésta línea de investigación, corresponde recordar que estos tratamientos vulgarmente llamados "alternativos" fueron serios, científicos y académicos antecesores de la quimioterapia y radioterapia. Tal vez todos puedan ser complementarios y/o alternativos, pero esa decisión es personal. Nuestra tarea es la difusión de esta posibilidad. Para mayor información comuníquese con nosotros.  

 

LOS ANAVENENOS

Su acción en el dolor 

La historia de los venenos ofídicos encierra muchos secretos de la relación existente entre las serpientes y las artes médicas desde las mitologías hasta el presente y desde oriente hasta occidente. Actualmente podemos observar la imagen de serpientes en el logotipo de facultades, instituciones de la salud, clínicas, laboratorios, sistemas de medicina prepaga, empresas de ambulancias, editoriales de revistas especializadas en temas de la salud y farmacias; en países de diferentes idiomas y religiones. El veneno de las serpientes es una enorme fuente de enzimas y proteínas cuyo análisis aun no está completo. Por lo tanto su estudio y aplicación no debe extrañarnos. El ingreso de estos venenos a la terapéutica moderna data de 1920 aproximadamente. Figuras destacadas de la medicina han investigado y utilizado su acción para modificar el curso biológico de distintas enfermedades crónicas. El profesor doctor Pedro Castro Escalada- UBA – en 1935 publicó un libro titulado “Ofidioterapia”, en el cual cita más de 60 casos diversos tratados con anavenenos inyectables en forma intramuscular. Los venenos ofídicos atacan compuestos químicos y reacciones claves en los organismos animales. Esto los convierte en materiales de considerable  utilidad potencial. La ponzoña ofídica permite la elaboración de preparados con diversas acciones. Los anavenenos son soluciones derivadas para el empleo terapéutico y experimental. Los antivenenos son sueros curativos específicos contra las picaduras directas de los ofidios. Los anavenenos tienen una acción local, analgésica y sintomática. El anaveneno crotálico se obtiene de la víbora de cascabel  autóctona (Crotalus Durissus Terrificus). Su empleo está indicado en el tratamiento de algias, neuralgias, neuritis, dolores tumorales y dolores en general. Reduce el umbral de dolor, alivia o suprime los dolores. Los efectos analgésicos se obtienen por el bajo peso molecular de algunos de sus componentes. Esto ya se conocía pero fue reconfirmado con moderna tecnología en un estudio experimental publicado en la revista “Toxicon”, publicación  oficial de la Sociedad Internacional de Toxinología, en 1993. El empleo de este anaveneno es un instrumento más en el tratamiento del cáncer,  la artritis, la artrosis y diversas algias. Su aplicación es compatible con otros medicamentos convencionales y no posee contraindicaciones. Una acción terapéutica global debería ser acompañada por una dieta alcalina. Este criterio se apoya en que la mayoría de las enfermedades se desarrollan con más facilidad en organismos que mantienen una dieta ácida.  Esta Fundación está dedicada desde 1989 al estudio de venenos de ofidios y de abejas (Apitoxina) y garantiza ambas preparaciones para uso terapéutico.

 

ANAVENENO BIVALENTE 

COMPOSICIÓN:

             1mg/ml aproximadamente de partes iguales de Bothrops y Crotalus dur.terr., siendo el Bothrops una combinación  al 50% de B.alternatus y B. neuwiedii. Termodesnaturalizados en solución  alcoholizada.

 

ACCIÓN TERAPÉUTICA:

              Activador inmunológico y analgésico. Indicado en tumores en general; en los de proliferación de células jóvenes, embrionarias o no; en tumores operados actúa como post operatorio preventivo de futuras metástasis.  Indicado en:

 

Adenoma

Artritis

Artrosis

Carcinoma

Enfermedad del tejido celular en deterioro continuo

Gangrena

Lupus

SIDA

Tumores en general

       

POSOLOGÍA:

                Aplicar en dosis crecientes. Ésta puede ser ajustada al criterio médico según la evolución del paciente. Se recomienda, de ser posible, no suspender el tratamiento en forma brusca sino utilizando la misma escala en forma descendente. Iniciar con una dosis de 0,15 ml e ir aumentando 0,05 ml diariamente hasta alcanzar la dosis adecuada, las cuales generalmente varían entre 0,60 ml y l ml. La modificación posterior de la dosis dependerá de la evolución de cada caso.

 

FORMA DE ADMINISTRACIÓN:

                 Conviene emplear jeringa de 1 ml y aguja 40x8 para aplicación intramuscular profunda. En caso de dolor en el zona de la aplicación, tiempo después de efectuada, en lo sucesivo se puede agregar solvente indoloro (en tal caso se utilizará una jeringa de mayor contenido). También puede aplicarse subcutáneo y  peritumoral (de ser posible)

 

CONTRAINDICACIONES:

                   No posee, salvo hipersensibilidad específica a alguno de sus componentes. De presentarse signos alérgicos se debe suspender el tratamiento, reducir la dosis y/o emplear previamente  un antihistamínico.

 

ANTIDOTISMO:

                    Si bien no se ha presentado ningún caso los anavenenos pueden ser antidotados con el suero específico, por lo que se recomienda evitar el tratamiento en pacientes tratados con el suero antiofídico de las especies contenidas hasta 90 días después de la última aplicación.

 

PRESENTACIÓN:

                     Frasco ampolla estéril para 10 ml con anaveneno desarrollado por esta Fundación. Se recomienda su conservación en frío evitando la congelación.

 

 

 

ANAVENENO MONOVALENTE DE BOTHROPS – POOL

 

COMPOSICIÓN:                                                                                                  

            1 mg/ml  aproximadamente del  veneno de Bothrops alternatus y de Bothrops neuwiedii, aa, termodesnaturalizado en solución alcoholizada.

 

ACCIÓN TERAPÉUTICA:

             Activador inmunológico. Citolítico. Indicado en:

 

  Adenoma

Esclerodermia

Artrosis

Linfoadenitis

Artritis

Retinoblastoma

Carcinoma

Sarcoma

Cirrosis hepática

SIDA

Colitis ulcerosa

Tumor maligno

Disbacteriosis

Tumor  del mediastino

  

POSOLOGÍA:

           Se debe administrar en dosis crecientes. Éstas pueden ser ajustadas a criterio del profesional según la evolución del caso.  La suspensión brusca no produce efectos de consideración,  pero en caso de interrupción  calculada se recomienda utilizar una dosis regresiva. Como dosis básica tipo es conveniente comenzar con 0,15 ml e ir aumentando 0,05 ml diariamente hasta alcanzar  una dosis no inferior a 0,60 ml. La modificación posterior de la dosis y de los tiempos de aplicación dependerá de la evolución de cada caso en particular.

 

FORMA DE ADMINISTRACIÓN:

              La más utilizada es la vía intramuscular profunda. Conviene emplear jeringa de l ml con escala decimal y aguja 40x8. También puede utilizarse en forma subcutánea profunda  y peritumoral distribuida  (de ser accesible). En caso de existir algún dolor local posterior a las primeras aplicaciones se puede agregar a la dosis un poco de solvente indoloro, en tal caso se debe utilizar una jeringa de 2 ml.

 

CONTRAINDICACIONES:

              No posee, salvo hipersensibilidad  específica a alguno de sus componentes. De presentarse signos alérgicos se debe suspender el tratamiento, reducir las dosis y/o emplear previamente un antihistamínico.

 

ANTIDOTISMO:

               El medicamento puede ser antidotado con el suero específico, por lo que se recomienda evitar el tratamiento en pacientes tratados con el suero antiofídico de cualquier especie hasta 90 días después de su aplicación.

 

PRESENTACIÓN:

Frasco ampolla estéril para 10 ml.  con anaveneno desarrollado por esta Fundación. Se recomienda su conservación en frío evitando la congelación.

 

 

 

ANAVENENO MONOVALENTE DE CROTALUS dur.terr. 

COMPOSICIÓN:

              1 mg/ml inicial de veneno termodesnaturalizado de Crotalus durissus terrificus en solución alcoholizada.

 

ACCIÓN  TERAPÉUTICA:

Analgésico y antineurítico. Está indicado en:

 

Acné vulgar

Epilepsia

Migrañas

Acrocianosis

Esclerosis múltiple

Neuralgias

Anexitis

Estados epileptoides

Neuralgia al trigémino

Apoplejía cerebral

Fibromatosis

Neuritis

Artritis

Hiperquinesia

Parálisis facial

Artrosis

Isquialgia

Parkinson

Atrofia muscular

Laringoespasmo

Poliartritis reumática

 

Distrofia vegetativa

Linfoadenitis

Vértigo

 

 

POSOLOGÍA:

                  Se debe administrar en dosis crecientes. Éstas pueden ser ajustadas a criterio del profesional según la necesidad y evolución del caso. La suspensión no produce efectos de consideración, pero en caso de interrupción programada se recomienda utilizar  dosis  descendientes. La dosis más empleada comienza con 0,15 ml y aumenta diariamente 0,05 ml hasta llegar a dosis que pueden variar desde 0,75 ml hasta 2 ml. de ser necesario. En éste último caso es preferible realizar dos aplicaciones diarias con la mitad del contenido (por ejemplo: l ml. en la mañana y 1 ml. en la noche). La variación en la dosis y en los tiempos de aplicación depende de cada caso.

 

FORMA DE ADMINISTRACIÓN:

              La más utilizada es la vía intramuscular profunda. Conviene emplear jeringa de 1 ml. con escala decimal y aguja 40x8. También puede utilizarse en forma subcutánea profunda y peritumoral  distribuida (si es accesible). Se puede aplicar en pequeñas cantidades, en décimas de mililitros, alrededor de una articulación inflamada (coxofemoral, rodilla, hombro). En caso de existir algún malestar posterior en el lugar de la aplicación, horas después de aplicada, se puede agregar a la dosis, en lo sucesivo, un poco de solvente indoloro; entonces se deberá utilizar una jeringa de mayor cantidad. También se pueden repetir las dosis menores hasta lograr una desensibilización adecuada.

 

CONTRAINDICACIONES:

              No posee, salvo hipersensibilidad específica a alguno de sus componentes.  En caso de presentarse algunos signos alérgicos se debe suspender el tratamiento, reducir las dosis y/o emplear previamente un antihistamínico.

 

ANTIDOTISMO:

               El medicamento puede ser antidotado con el suero específico, por lo que se recomienda evitar el tratamiento en pacientes tratados con el suero antiofídico de cualquier especie hasta 90 días después de su suspensión.

 

PRESENTACIÓN:

              Frasco ampolla estéril para 10 ml con anaveneno desarrollado por esta Fundación. Se recomienda su conservación en frío evitando la congelación.  



 

 

 

 

DIETA ALCALINIZANTE Y DESINTOXICANTE

Esquema básico sugerido

      

NO COMER:  Tomate, berenjena, avena arrollada ( muy poco y esporádicamente). Carnes, fiambres, pollo, quesos duros y picantes. Salsas picantes y sobrecocidas con aceite. Azúcar (blanca, rubia o negra), melaza y edulcorantes sintéticos y nada que los contenga, como golosinas, galletitas, crema chantilly, dulces, mermeladas, bombones, alfajores, etc. Se puede edulcorar con miel pura o con yerba dulce (Stevia). Harinas muy refinadas (tipo 0000); pastas y galletas con esa harina. Consumir harinas gruesas, sémola, semolín e integrales. Gaseosas (cualquier marca, sabor, tipo y calidad), jugos de frutas envasados. Se pueden tomar los que contienen leche de soja con jugo, de marcas conocidas (SoNatural y AdeS). No tomar el jugo de las latas de frutas envasadas. No consumir verduras y frutas envasadas, en lo posible. No se deben consumir alimentos envasados que se pueden obtener frescos. No tomar alcohol, café, vinagre. Evitar mayonesas, ketchup, salsa golf, mostaza de mesa y similares. Para condimentar comidas se pueden triturar y/o licuar verduras (crudas y cocidas) con aceites de maíz puro, oliva y canola .El aceite de canola se obtiene de la semilla de colza, una variedad de crucífera, que contiene la más alta concentración en ácidos grasos insaturados y el más bajo contenido en ácidos grasos saturados. En todas las comidas emplear muy poca sal.

 

PUEDE COMER TODO LO QUE NO ESTA SEÑALADO ANTERIORMENTE.    

 

Coma despacio, sin preocupaciones y mastique muy bien. Quien no pueda masticar o tenga dificultad para tragar puede licuar las comidas con ayuda de un poco de caldo de verduras, hecho en casa con verduras frescas. Tome poco líquido con las comidas. Si queda con apetito agregue una cazuela de arroz integral en cada comida o fruta. Beba 1,5 litros de agua mineral de montaña por día.

 

DESAYUNO

               Frutas de estación. Es preferible comerlas que hacer jugos. Beber café de malta, te liviano, té verde o mate cocido. Preferentemente sin leche. Hay galletitas de cereales con miel de distintos gustos de las firmas Granix y Quáker. Tostadas de pan integral o rodajas de integral casero. Cereales inflados sin azúcar.

 

MERIENDA

               Frutas distintas de las consumidas en el desayuno. Cambiar también lo que se bebió en el desayuno. Copos de maíz u otros. La idea es no repetir las mismas comidas sino variar permanentemente. Se pueden incorporar frutas secas variadas.

 

ALMUERZO

 

LUNES

               Polenta de maíz con ricota y salsa preparada con puerro picado, cebolla y ajo (previamente se pueden poner en agua y sal para quitarles el gusto fuerte), orégano, laurel, perejil, pimentón dulce- todos rehogados (saltados) en agua y aceite, por 10 minutos y luego pasado por la licuadora. Un plato de verduras hervidas o  ensalada con no menos de 5 componentes (repollos, escarola, lechugas, zanahoria, remolacha, verdeo, cebollín, brócoli, coliflor, etc.) A las ensaladas se les puede agregar según el gusto, trocitos de papa, arroz, porotos de cualquier especie, garbanzos, aceitunas, huevo duro. Se les puede agregar limón o salsa de soja, aceite y muy poca sal.. Una manzana.

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MARTES

                  Sopa de crema de verduras frescas. Pastel de proteína de soja (Nutrisoja granulada de Granix o similar), con papas, con aceite, sin manteca, al horno y con condimentos naturales. Una fruta de estación.

 

MIÉRCOLES

                   Lentejas con salsa de puerro y zanahoria con un poco de papa cortada en trozos pequeños. Tarta de masa de harina integral de soja y harina blanca al 50%, con verdura sobre ella, cocinada al horno con un poco de queso de soja (se le puede agregar un poco de roquefort para variar el gusto) y se sirve como porción de pizza. Fruta.

 

JUEVES

                   Fideos dietéticos de harina integral, soja y verdura, al pesto con salsa de puerro y zanahoria. Tortilla al horno de verduras (emplear poco huevo) se hace en asadera aceitada y armando la tortilla con un poco de aceite. Una manzana.

 

VIERNES

                   Milanesa de soja con una ensalada de varias verduras, con limón, perejil y aceite. Puré de zapallo, zanahoria y papa. Puré de manzana.

 

SÁBADO

                   Sopa de crema de zapallo fresco (pasado por licuadora).Mezcla de legumbres (garbanzos, lentejas y porotos) con verduras. Calcular 5 cucharadas de legumbres por persona. Ensalada de frutas. No mezclar las frutas ácidas con las dulces en una misma comida.

 

DOMINGO

                    Ravioles de ricota y verduras frescas con salsa. La salsa se puede hacer con Nutrisoja granulada, zanahoria, perejil, puerro, poco zapallo, cebolla. Mayonesa de zanahoria con papas y verduras frescas. Fruta.

 

LUNES

                    Buseca (hecha con muchas verduras y legumbres) y Nutrisoja para milanesa cortada en trocitos, similares al mondongo. Pizza casera de cebolla, morrones, aceitunas, perejil y queso blando tipo PorSalut o similar y rodajas de tomate. Una manzana.

 

MARTES

                    Kepis (hamburguesa árabe). Se hace fácilmente con mitad de trigo burgol (grano de trigo triturado) hervido 2 minutos y mitad de Nutrisoja granulado, mezclado con ajo y cebolla (puestos previamente en agua con sal para quien lo desee más liviano de sabor) y perejil. Con esta preparación se hacen hamburguesas. Se ponen a hornear en una asadera aceitada y se sirve con verdura de hoja de estación con papas. Fruta.

 

MIÉRCOLES

                    Sopa de crema de zapallo. Mayonesa de zanahoria con mezcla de legumbres y Nutrisoja granulado. Una manzana.

 

JUEVES

                    Canelones de ricota y verdura con masa integral de panqueques con salsa (de las recomendadas anteriormente). Puré de manzanas con papas y arvejas frescas. Fruta.

 

VIERNES

                    Milanesa de soja con papas y verduras. Croquetas de zanahorias (al horno) con guarnición de arroz integral.

 

SÁBADO

                    Locro de verduras y legumbres sin carnes. Ensalada de todas las verduras de estación. Flan casero (sin azúcar, con miel)

 

DOMINGO

                    Fideos de harina integral, soja y verduras con salsa. Zapallitos rellenos con arroz, zanahoria y pan rallado cubiertos con una crema de zanahoria, cebolla y ajo. Ensalada de frutas.

 

 

 

CENAS

           Como cena es conveniente un plato único abundante de sopa o guiso, sin freír, con algunas variantes. Detallamos a continuación algunos platos para alternar diariamente.

Sopa de harina de arroz integral con zapallo, papa y zanahoria licuados. * Puré espeso de harina de arroz integral con zapallo, papa y zanahoria.* Guiso de verduras con harina de arroz integral y sopa mezcla de cereales y legumbres. * Sopa de cebada perlada y verduras. Sopa de avena integral arrollada.* Pastel de papas, zanahoria y verduras, hecho al horno. * Budín de zapallo, papa, harina de arroz integral y verduras al horno. * Tarta de harina de arroz integral (20%) y harina blanca 000 (80%) con rodajas de manzana. * Zapallitos rellenos con arroz, zanahoria, pan rallado y queso blando. * Fideos integrales al pesto. Una pequeña porción de arroz integral aderezado a gusto. * Mezcla de verduras con puré. Papas hervidas a la provenzal. * Fugaza casera con ensalada. Zapallitos rellenos con cereales y verduras.

 

El cuerpo humano posee un equilibrio ácido-base, expresado químicamente como pH, que en condiciones normales es ligeramente alcalino. Este equilibrio se mantiene estable debido a dos factores: primero, a los mecanismos normales de selección y exoneración del organismo y, segundo, al tipo de comidas que ingerimos. Mientras nuestro cuerpo está normal, soporta un exceso de alimentos acidificantes. Pero en el caso en que los mecanismos de defensa claudican, es necesario reducir en mayor o menor medida la ingesta de productos que aumentan la acidosis del medio interno. Estos procesos químicos destacan la importancia de una base alcalina en la alimentación humana.

 

 

USO DE ANAVENENOS OFÍDICOS EN EL TRATAMIENTO DE TUMORES EN ANIMALES DOMÉSTICOS

Autores: Gould, Eduardo G.; Amantini, Eduardo O. y Troiano, Juan Carlos

 

La utilización de venenos de ofidios en el tratamiento de las enfermedades crónicas se conoce desde hace mucho tiempo y sus distintas aplicaciones figuran en farmacopeas que datan de varios siglos. Se denomina  anaveneno a los venenos detoxificados de origen animal (arañas, sapos, serpientes, insectos, peces). Una vez obtenidos, los anavenenos conservan fracciones del veneno nativo, por lo general proteínas con actividad enzimática que resisten la desnaturalización del proceso. La mayoría de esas enzimas son fosfolipasas del tipo A2 (PLA2) con propiedades hemolíticas, proteolíticas, citolíticas y con capacidad de unirse a factores de crecimiento presentes en las membranas de células tumorales. Su acción provoca la lisis de esas membranas con la consiguiente muerte celular.

El objetivo del trabajo resume la experiencia utilizando anavenenos ofídicos en el tratamiento de tumores de caninos y felinos domésticos.

Se trabajó con anavenenos producidos por la Fundación de Estudios Biológicos, que básicamente consisten en venenos desnaturalizados en  base de diferentes temperaturas y la preparación final estéril a una concentración aproximada inicial de 1 mg/ml. Se utilizaron anavenenos, monovalente (bothrópico) y bivalente (bothrópico-crotálico). Se seleccionaron animales afectados por diferentes tumores, que no recibían tratamiento alguno al momento de iniciar las aplicaciones. Se trataron 50 animales; 18 felinos (32%) y 32 caninos (68%) de diferentes razas y sexos.

Se comenzó con una inyección diaria de 0.25 cc por vía subcutánea de anaveneno bivalente por 5 días, para continuar luego con una dosis de 0.50 cc por la misma vía cada 48 hs. Se trataron 20 casos de tumores de mama (adenocarcinomas lobulillares y carcinomas sólidos con metástasis), 20 casos de carcinomas de células escamosas felino, 5 casos de osteosarcoma canino y  5 casos de linfoma canino.

El 30 % de los casos de carcinoma de células escamosas permanece vivo al cabo de tres años de tratamiento. Los casos de tumores mamarios mostraron una buena evolución con detención del crecimiento tumoral, reducción del tamaño y la desaparición de la sintomatología respiratoria (en casos de metástasis pulmonares) en 80% de los casos. Los casos tratados de linfoma y osteosarcoma canino no respondieron adecuadamente. En el primer caso sólo se observó una sobrevida de 8 meses, con disminución de ganglios superficiales y una mejoría del estado general del animal. En dos casos de osteosarcoma se continúa el tratamiento hasta la fecha y se ha observado una reducción o detención del crecimiento del tumor.

Dado que el uso de anavenenos no provoca efectos colaterales asociados a la administración de drogas oncológicas o radioterapia, sumado a la simplicidad de su manejo en cuanto a las vías de administración, hace a los anavenenos una posibilidad terapéutica para el tratamiento de tumores considerados inoperables como algunos carcinomas de células escamosas. Si bien los casos tratados no son abundantes y muestran un  éxito dispar, los resultados obtenidos son alentadores y permiten suponer que los anavenenos ofídicos pueden constituir una herramienta terapéutica más y una importante alternativa en el tratamiento de algunos tipos de tumores que afectan a los animales domésticos.

 

 

 

ALTERACIONES HEMATOLÓGICAS Y BIOQUÍMICAS PROVOCADAS POR EL USO DE ANAVENENOS OFÍDICOS EN CANINOS Y FELINOS DOMÉSTICOS

Autores: Gould, Eduardo.G.; Amantini, Eduardo O. y Troiano, Juan C.



INTRODUCCIÓN
La utilización de venenos de ofidios en el tratamiento de las enfermedades crónicas se conoce desde hace mucho tiempo y sus distintas aplicaciones figuran en farmacopeas que datan de varios siglos. El empleo de los llamados anavenenos es una de las alternativas terapéuticas basadas en el uso de venenos animales para el tratamiento de diferentes enfermedades crónicas, que van desde la reducción del dolor hasta el tratamiento del cáncer. Se denomina anaveneno a los venenos detoxificados de origen animal (arañas, sapos, serpientes, insectos, peces. Los anavenenos, una vez obtenidos, conservan fracciones del veneno nativo, por lo general proteínas con actividad enzimática que resisten la desnaturalización del proceso. La mayoría de esas enzimas son fosfolipasas del tipo A2 (PLA2) con propiedades hemolíticas, proteolíticas, citolíticas y con capacidad de unirse a factores de crecimiento presentes en las membranas de células tumorales. Su acción provoca la lisis de las membranas celulares con muerte celular.
El objetivo del presente trabajo consiste en describir las posibles alteraciones a nivel hematológico y de bioquímica sanguínea debida al uso de anavenenos en caninos y felinos domésticos.

MATERIALES Y METODOS
Cuarenta caninos y veinte felinos domésticos de diferentes razas, edades y de ambos sexos, afectados por tumores de diferente tipo fueron tratados con anavenenos ofídicos.
Se utilizaron anavenenos producidos por la Fundación de Estudios Biológicos. Estos preparados consisten en Anaveneno Monovalente Bothrópico, Anaveneno Monovalente Crotálico; Anaveneno Bivalente Bothrópico-Crotálico y Anaveneno de Cobra (Naja naja atra). Cada anaveneno posee una concentración inicial de  1 mg/ml de sustancia activa, testado por medio de la técnica de LOWRY.
Se inyectaron animales con dosis crecientes desde 0.25 mg (dosis total) hasta de 4 mg dosis total por vía parenteral cada 24 hs.
Se procedió a tomar muestras de sangre venosa (3 cc por animal) por punción en la vena cefálica antebraquial con material estéril. Dicha muestra se separó en dos. Una de ellas de 1 cc en tubos de vidrio, con tapón de goma, conteniendo heparina como anticoagulante (20 ml/ml de sangre) para estudios hematológicos. La sangre restante fue colocada en tubos de vidrio sin anticoagulante a los fines de obtener suero para las determinaciones bioquímicas. Las determinaciones que se realizaron fueron: recuentos de glóbulos rojos, leucocitos y trombocitos por medio de una dilución 1:200 en pipetas para recuento de glóbulos rojos y blancos y recuento en la cámara de Neubauer. El hematocrito se determinó por el método del microhematocrito y la concentración de hemoglobina fue medida mezclando 20 µl de sangre entera en 50 ml de reactivo de Drabkin (Wiener Laboratorios, Argentina). Después de la centrifugación se midió espectrofotométricamente la concentración de cianmethemoglobina a una absorbencia de  540 nm comparándola con una solución estándar de 15.5 g/dL de hemoglobina (Wiener Laboratorios, Argentina). Los índices hematimétricos (VCM, HCM y CHCM) se calcularon con las formulas de Wintrobe. El recuento diferencial de leucocitos se realizo sobre frotis hechos en el momento de tomar la muestra, secados al aire y teñidos por la técnica pancromática de May-Grünwald &Giemsa.
En las muestras de suero se realizaron las siguientes determinaciones; concentración de proteínas totales, albúminas y globulinas por la técnica del Biuret; la concentración de ácido úrico se determinó en una muestra desproteinizada con ácido tungstico y carbonato de calcio lo cual resulta en un pigmento llamado quinoneimina. La creatinina se determinó usando el método de picrato de creatinina; la urea por medio de la formación de azul de indofenol a 505 nm. Los triglicéridos y la glucosa se midieron a una absorbancia de 505 nm por formación de quinoneina. El colesterol por medio de la reacción de 4p-benzoquinona monofenazona. Los lípidos totales medidos a 530 nm por la reacción de etil-vainillina. La alanino-aminotransferasa (A.L.T.) y aspartato-aminotransferasa (A.S.T.) se determinaron espectrofotométricamente por la formación de 2.4 dinitrofenylfosfato. La fosfatasa alcalina sérica (F.A.S.) se determinó por la hidrólisis de nitrofenylfosfato. La concentración de creatinin-fosfoquinasa (C.P.K.) se determino por el método de Fiske -Subarow, el valor de láctico deshidrogenasa (L.D.H.) fue determinado por medio de la lectura espectrofotométrica de la reacción lactato más NAD y concentración de gamma glutamil - transpeptidasa (GGT) por método colorimétrico cinético de 5-amino.2-nitrobenzoato.
El fósforo se midió a 630 nm por la formación de fosfomolibdato; el calcio se midió a 570 nm por una reacción con cresolphtaleína-complexona. La concentración de cloro se midió a 460 nm midiendo la formación de un complejo con sulfocianato y el magnesio por la detección a 520 nm de magon. El potasio y el sodio se midieron por espectrofotometría de llama. Todos los reactivos fueron provistos por Wiener Laboratorios, Argentina y los valores hallados se expresan en el Sistema Internacional de Medidas (SI Units).

RESULTADOS
No se encontraron alteraciones significativas de los parámetros hematológicos en los pacientes tratados relacionados con la dosis. A la dosis de 2 mg totales no fue posible establecer ningún tipo de desorden relacionado con los glóbulos rojos (anemia, policitemia) ni alteraciones en los valores de hemoglobina o hematocrito. Tampoco se vieron afectados los valores totales de leucocitos y de plaquetas.
En cuanto a las variaciones observadas en el recuento diferencial de leucocitos, solo fue posible observar una eosinofilia del 5 - 10% durante las primeras tres semanas de tratamiento en diez pacientes caninos y tres pacientes felinos. En el 80% de los pacientes tratados se observó la aparición de neutrófilos con las llamadas “granulaciones tóxicas” las cuales desaparecieron al cabo de un mes de tratamiento.
A nivel bioquímico se observó un aumento transitorio de A.S.T. y C.P.K. en 30 % de los pacientes caninos y 40% de los felinos
No se observaron cambios en la concentración de proteínas totales, albúminas, globulinas, urea, creatinina, triglicéridos, lípidos totales, colesterol, glucosa, ácido úrico, calcio, fósforo, magnesio, L.D.H., G.G.T., A.L.T. y F.A.S.

CONCLUSIONES Y DISCUSION
Los estudios de laboratorio realizados sobre los animales tratados indican claramente que el uso de anavenenos en el tratamiento de tumores en algunos animales domésticos no provoca alteraciones y muestra la ausencia de efectos significativos sobre los componentes hematológicos, si bien las citas bibliográficas consultadas demuestran la existencia de una acción patológica de los venenos ofídicos sobre los componentes sanguíneos.
El componente principal de los anavenenos esta constituido por enzimas del tipo PLA2, las cuales poseen varios efectos biológicos tales como provocar hemólisis, efecto anticoagulante, inhibidor o activador de la adhesión plaquetaria, etc.
Los efectos patológicos debidos a la presencia de fracciones del veneno o a la acción de venenos enteros incluyen alteraciones a nivel de coagulación con defibrinogenación o fibrinolisis con retardo en la coagulación, llegando en algunos casos al síndrome de coagulación intravascular diseminada. Estos efectos se han observado con la inoculación experimental o el envenenamiento natural causado por los venenos de los representantes del genero Bothrops y otros crotálidos de América y Asia (géneros Agkistrodon y Trimeresurus, Rosenfeld, 1963)
Los componentes enzimáticos causantes de este efecto son factores llamados “Trombin-like” o activadores de la trombina presentes en los venenos de B. jararaca, B. alternatus y B. atrox. También actúan como activadores de los factores X y II de la cascada de la coagulación así como inhibiendo la protrombina (Gutiérrez y Chávez, 1980; Chang et al, 1970; Evans et al, 1998; Santoro et al, 1993). El mecanismo de acción se basa en interferir la activación y formación del complejo protrombina necesario para el proceso de coagulación.
Otras enzimas de los venenos ofídicos como nucleotidasa, L-aminoxidasa, además de fosfolipasa A2 (PLA2) causan otros efectos sobre el sistema sanguíneo como inducción y/o inhibición de agregación plaquetaria por acción directa o indirecta (Kaiser et al., 1986; Kini, 1997).
Se ha descrito el fenómeno de hemólisis asociado a la acción de venenos enteros o sus fracciones, debido a una alteración de los fosfolípidos de la membrana del eritrocito y su transformación en lisolecitina (Rosenfeld et al, 1962; Scott, 1997). En nuestra experiencia no ha sido posible observar ningún tipo de hemólisis asociada al uso de anavenenos.
Todas estas enzimas se encuentran presentes en los venenos de Bothrops, Crotalus y Elápidos utilizados para lograr sus correspondientes anavenenos. Dada la técnica de obtención de los mismos, estas enzimas se destruyen e inactivan durante el proceso y no causan todos estos efectos descritos anteriormente.
En cuanto a la eosinofilia observada en los pacientes tratados, este hecho ha sido descrito por varios autores en ratas, ratones y perros y se debería a un fenómeno causado por sensibilización (Okamoto et al, 1993)
El aumento de neutrófilos con granulaciones tóxicas también ha sido descrito por otros autores asociados al uso de fracciones de veneno derivadas de crotálidos sudamericanos (de Tolla et al, 1995).
En algunos pacientes se observó un aumento transitorio de los niveles séricos de CPK y LDH, especialmente en aquellos bajo tratamiento con anaveneno bivalente Bothrópico-Crotálico. Probablemente se debió a la presencia de fracciones de veneno incompletamente desnaturalizadas.
En casos de envenenamiento natural o experimental por crotálidos del género Bothrops, que cursan con intensa rhabdomiolisis y mionecrosis, se ha encontrado un aumento de los valores séricos de CPK debido a la presencia de PLA2 miotóxicas llamadas Miotoxinas I, II y III o desintegrinas. En estos casos también se mencionan como hallazgos los aumentos notables de la concentración de LDH y aumento de los valores séricos de urea y creatinina, los cuales no se observaron con el uso de anavenenos. También se describe un aumento de CPK en pacientes tratados con crotoxina, debido quizás al efecto miolítico de la toxina de Crotalus durissus terrificus (Breiphaut, 1976; Gopalokrishnakone, et al, 1984; Gutiérrez et al, 1997; Kouyoumedjian et al, 1986, Mebs et al, 1990).Ninguno de estos hallazgos descritos fueron encontrados en la experiencia con anavenenos.
En resumen, solo fue posible observar un aumento transitorio del porcentaje de eosinófilos, aparición de granulaciones citoplasmáticas en neutrófilos y aumentos transitorios de los valores séricos de CPK y AST con el uso de anavenenos. Esto indica que se trata de un material biológico inocuo, el cual puede ser utilizado con un amplio margen terapéutico en el tratamiento de los tumores que afectan a los animales domésticos, por un largo plazo y sin que se produzcan efectos indeseables asociados al uso de otras drogas antineoplásicas.


REFERENCIAS

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